martes, 25 de noviembre de 2008

Fotos / Nota de lector Walsh

Este relato es complejo en cuanto a estructura y contenido. El narrador, “el negro tolosa” ,en un principio aparece como una figura anónima relatando la vida de Mauricio (Protagonista), luego va tomando cuerpo hasta tener un espacio importante en la historia. El relato no es lineal y su estructura segmentada e híbrida dificultó en primera instancia la comprensión del texto. Al menos en lo particular experimenté eso al leerlo, a medida que avancé tuve que retomar la lectura para seguir el hilo de la historia que presentada de esta forma me resultó dificultosa.
El texto es espaciado y entre los relatos se encuentran escrituras breves que cortan la continuidad de la historia y en cierta forma resultan chocantes para quien las lee, como una especie de provocación al lector. Estos pequeños escritos casi siempre tienen un sentido irónico a descifrar. Están ubicados en forma causal y requieren una pausa para interpretar el contenido así como también situarse en un contexto histórico.
La historia se compone de muchos personajes que se pueden apreciar de diversas formas, ya sea por medio de cartas, diálogos e intervenciones directas e indirectas.
Este cuento combina diferentes formas narrativas mediante, el género epistolar, el poético, fragmentos de titulares de diario, partes de sociales de diario, frases deletreadas, cortas y dispersas que hacen que el texto rompa con ciertos estándares de escritura. Estos índices hacen que el cuento adopte un estilo vanguardista que se identifica con lo que implica el arte de la fotografía.
En cuanto a la trama de la historia puedo asimilar a Mauricio con el personaje de León (Nota al pie), por que en cierta forma son dos personas particulares que no pueden contra el mundo por poseer una filosofía de vida distinta al contexto que los rodea y esta incomprensión los lleva a los dos a tomar la drástica decisión de quitarse la vida.